Mario Rodríguez - Photo

Mario Rodríguez

Temas y Tips sobre Programación y Tecnología


Mi experiencia con Linux: de Debian y Ubuntu a Arch Linux

4 minutos

Mi primer contacto con Linux

Esta es la historia de cómo entré al mundo de Linux (abre en una pestaña nueva) con miedo de tocar la terminal y terminé usando Arch como sistema principal.

Mi primer contacto con Linux no fue tan agradable. Ocurrió en el año 2020, cuando cursaba una materia relacionada con servidores en la universidad. En una de las actividades, debía montar una máquina Linux (escogí Debian (abre en una pestaña nueva) ), para poder utilizarla como cliente.

Podría haber elegido otra distribución, pero no conocía casi nada sobre Linux ni sus diferentes sabores. Así que seguí un tutorial de YouTube al pie de la letra.

Mi experiencia no fue desagradable por culpa del tutorial — todo lo contrario: gracias a ese video pude montar mi servidor y mis dos máquinas clientes sin problemas —, sino porque me daba miedo lo complejo que parecía escribir comandos. Temía equivocarme, romper algo y no saber cómo solucionarlo.

Ahora suena exagerado, pero en ese momento el miedo era real.

Volver a Linux gracias al trabajo

Después de ese primer contacto, no volví a usar Linux hasta que comencé a trabajar en una empresa donde, por ciertas razones, alternaba entre Windows y Ubuntu (abre en una pestaña nueva) como sistemas operativos.

Eso me obligó a aprender comandos básicos y a familiarizarme con la terminal. Ubuntu hacía muchas cosas sencillas desde su interfaz, pero el temor a romper algo seguía ahí.

Sin embargo, llegó el día en que decidí comprar mi primera laptop por cuenta propia. Dos meses después de tenerla, ya llevaba poco más de dos años en la empresa y tomé la decisión de instalar Ubuntu como segundo sistema operativo.

Me preocupaba perder la garantía, pero tenía muchas ganas de aprender y mejorar mis conocimientos.

Así que, siguiendo otro tutorial de YouTube y leyendo artículos, aprendí a instalar Ubuntu en dual boot (abre en una pestaña nueva) y lo hice.

Era oficial: mi aventura con Linux comenzaba.

Lo primero que hice fue instalar los programas que necesitaba para trabajar, aunque pronto enfrenté problemas con el audio y con Zoom. Afortunadamente, escribir el error en Google y leer foros de Ubuntu y Linux Mint me ayudó a solucionarlo.

Ahí fue cuando algo cambió. Cada problema que lograba resolver le quitaba un poco de misterio al sistema.

Diciéndole adiós a Windows

Seis meses después, eliminé la partición de Windows. No tenía archivos importantes que perder, así que decidí quedarme con Ubuntu como único sistema operativo.

Pasé un año más con Ubuntu hasta que tomé una decisión radical.

Seguía siendo principiante, pero ya sin miedo a arriesgarme y fallar, porque entendí que fallar es parte del aprendizaje. Decidí cambiar a un sistema operativo completamente diferente, pero igual de confiable: Arch Linux (abre en una pestaña nueva) .

Arch Linux: el salto arriesgado

Sé que Arch es el sistema operativo cliché para presumir en redes sociales con un neofetch (abre en una pestaña nueva) , pero ese no era mi caso.

Realmente me atraía el minimalismo que ofrece Arch. Aunque no lo conseguí del todo, porque terminé instalando GNOME (abre en una pestaña nueva) en lugar de un entorno más ligero como BSPWM (abre en una pestaña nueva) o Awesome (abre en una pestaña nueva) , me acostumbré y le tomé cariño.

Después de casi dos meses usando Arch y casi dos años probando Linux, sentía que apenas estaba entrando a un mundo en el que quería quedarme mucho tiempo.

También encontré proyectos y personas dentro de Linux y del open source (abre en una pestaña nueva) que me dieron ganas de seguir aprendiendo.

Incluso he creado mi primer repositorio de dotfiles (abre en una pestaña nueva) , sin muchas configuraciones avanzadas, pero con una terminal minimalista y algunos plugins interesantes.

Un mensaje para otros novatos

Si estás leyendo esto y todavía te da miedo probar Linux, te lo digo como alguien que empezó igual: animate.

Seguro que en algún momento vas a romper algo. Hacé una copia de lo importante, leé antes de pegar comandos y animate a probar.

Sé que mi recorrido en Linux aún es corto, por eso el título “Un novato en Linux”.
Pero quiero volver a leer este artículo en el futuro y recordar que un día escribí esto.

Después de todo este recorrido, así se veía mi entorno de trabajo en Linux. No era el más elaborado, pero ya se sentía mío.

Mi escritorio en Arch Linux con GNOME
No es el setup más minimalista ni el más personalizado, pero es mío, funcional, y me encanta.

Comentarios